martes, 31 de mayo de 2011

Mi confrontación con la docencia

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

La docencia ha sido la meta más grande que me fijé desde pequeña, recuerdo como al paso de los años el entusiasmo que prevalecía en mí para que tuviéramos vacaciones y pudiera a mis primos y vecinos darles clases (con lo poco o mucho que en aquel entonces manejaba), y era un entusiasmo por querer ser maestra, en mi familia soy la primera hasta la fecha, siempre conté con el apoyo de mis padres y la libertad de elegir la profesión que yo deseaba.
Estudié la licenciatura en Pedagogía y tuve la oportunidad de poder clases desde el ámbito preescolar, primaria y universidad, cada una de estas facetas fueron diferentes ya que la convivencia con los alumnos varía, pero también aprendí de ellos.
Desde hace trece años laboro en un bachillerato tecnológico, mi vida ha cambiado rotundamente, la convivencia diaria con los jóvenes me ha enseñado que es esta etapa en donde más necesitan de nuestro apoyo, ya que después de la preparatoria deben estar listos para enfrentarse a los retos del mundo profesional o bien la
boral.
Mi día empieza comúnmente a la siete treinta de la mañana, imparto las asignaturas de Lectura, expresión oral y escrita, Ciencia, tecnología, sociedad y valores, Orientación Educativa y Tutorías en diferente horario, mis grupos son de primero (la mayoría) y tres de tercer semestre en el semestre agosto – enero y en el semestre febrero julio tengo en su totalidad a los grupos de segundo semestre. Al iniciar la jornada procuro que las cuestiones personales o laborales queden fuera del salón, ya que los jóvenes perciben nuestros sentimientos o actitudes, recordemos que ellos van a aprender y aprehender de lo que observen en nosotros, y muchas de las veces seremos su propotipo de imagen. Siempre procuro un ambiente de respeto, confianza y cordialidad, explico los temas a ver en clase, aplico ejercicios y retroalimento de ser necesario.
Considero que la docencia va, como en un apartado ya lo mencioné, más alla del salón de clases, dependiendo de la forma en que desarrollemos nuestro trabajo logramos despertar el interés en el alumno por la superación personal.
Es gratificante ver con el paso de los años que si sembramos una buena planta, esta rendirá frutos. Al igual que nuestros alumnos reconozcan nuestro trabajo y si los volvemos a ver con el paso del tiempo nos recuerden.
Así es como percibo mi docencia, un saludo cordial.

Mónica

2 comentarios:

  1. Hola Mónica.-
    Que gusto saludarte por este medio, primero deja te felicito por tu blog, quedó muy bien y también por el hecho de que tienes mucha experiencia como docente ya que pude leer que has estado trabajando con alumnos de diferentes niveles y por tu misma experiencia te has percatado que la etapa más difícil es donde nos encontramos ya que nuestros jóvenes están puliendo su personalidad.
    Saludos y buena noche.
    Haydee Magaly

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  2. Muchas gracias Magaly, son gratificantes tus palabras.

    Aunque considero que como docentes nunca dejamos de aprender, sobre todo de la juventud!!

    Saludos cordiales

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